CARTA DEL PRESIDENTE

Desde la Asociación Española de Derecho del Consumo (AEDC) le damos la más cordial bienvenida a nuestra web y le invitamos a sumergirse en ella, donde podrá compartir con nosotros la pasión por la defensa de los derechos sociales, y en particular, la de los consumidores y usuarios.

La AEDC nace con una intensa vocación de servicio público y al servicio de los profesionales e instituciones dedicados a la defensa de los consumidores y usuarios.

Los profesionales dedicados a este Derecho incipiente, que es crisol de distintas disciplinas, no estamos solos, ahora formamos un grupo que comparte inquietudes y objetivos. Y además, disponemos de un programa formativo en el que primeras figuras del derecho de consumo español contribuyen con su talento, energía y trabajo a hacer mas fácil nuestra tarea.

Abogar por los consumidores, es mirar de frente a quien te supera en número y fuerza, pero con quien no temes enfrentarte en destreza jurídica. Abogar por los consumidores y usuarios, por los derechos sociales, es haber alcanzado el privilegio en la vida profesional de ofrecer la tuya por el bienestar y la defensa del prójimo.

Queda mucho por hacer. No hay que pensar que en este efímero instante en que parece comenzar a hacerse justicia a los consumidores se ha culminado nuestra tarea. Al contrario, frente a los tímidos reconocimientos de derechos que vivimos –casos sangrantes que debieran ruborizar a nuestros poderes públicos con independencia de la anilina que de tinte a su color político- nos enfrentamos a una regresión de los derechos del consumidor, bajo discretas Disposiciones Adicionales o normas de ampulosa denominación que en realidad no esconden sino recortes de derechos.

La sociedad, y con ella la abogacía a la que sirve y pertenece, ha reaccionado. Se crean redes de profesionales que comparten conocimientos y experiencias pro consumatore. Editoriales jurídicas que apoyan con firmeza esta difusión. Colegios de Abogados que llenan sus salones con miles de abogados ávidos de ofrecer a sus clientes, sus vecinos, a la sociedad, lo mejor de si mismos para la defensa jurídica de sus conciudadanos. Si el mercado no es capaz de asignar adecuadamente los recursos y el legislador no interviene con un Derecho de contratos moderno y eficaz, sólo queda el recurso al juez y al abogado, quien aún con los mediocres materiales normativos de que disponen, ha de impetrar e impartir justicia logrando estar a la altura de los tiempos.

Abogar es enamorarse de la luna y hacerla compañera de noches de soledad, silencio e investigación. Abogar es soñar con poder cambiar el mundo –¡que digo el mundo, el universo!- desde el minúsculo espacio de nuestros despachos. Abogar es creer que esos sueños son posibles y no dejar de perseguirlos a pesar de la jurisprudencia contraria a nuestras pretensiones. Abogar es unir la razón y el corazón.

Yo quiero seguir siendo abogado hasta el rosicler de mis días, hasta que mis huesos sean capaces de dignificar una toga con inteligencia clara. Estudiar la ley para mejorar el mundo y luchar por la justicia si aquélla no se compadece con la norma. Emocionarme por las alegrías de quienes me rodean cuando ven reconocidos sus derechos. Sufrir y llorar con ellos cuando no se ha logrado. Y seguir y seguir luchando hasta conseguirlo. Legar a mis hijos una sociedad más justa, respetuosa y solidaria.

Desde la Asociación de Abogados de Derecho de Consumo, con “espíritu de grupo”, tengo el honor de presentarle nuestra web, nuestras actividades y compartir también con Vd. nuestras inquietudes e ilusiones. Bienvenido a AEDC.

 

Eugenio Ribón Seisdedos

Presidente AEDC